lunes, mayo 20

De Rafa Nadal a las relaciones con Abu Dabi: así teje su estrategia de crecimiento Meliá, el mayor grupo hotelero español | Negocios

A Gabriel Escarrer Jaume (Palma de Mallorca, 1971) se le tuerce el gesto cuando se le recuerda que NH ha superado a Meliá Hotels International por facturación en el último ejercicio. Claro que el presidente y consejero delegado de la primera compañía hotelera española por número de habitaciones sale al paso y rápidamente da la vuelta a la situación: “Lo más importante es el bottom line (línea de fondo)”, los beneficios de la cadena balear son más abultados que los de la que está en manos de la firma tailandesa Minor, sostiene.

Escarrer está satisfecho con los resultados que la compañía alcanzó en 2023: 130 millones de euros de ganancias netas (por los 128 millones de NH) y unos ingresos de 1.928,8 millones, un 14,8% más que el ejercicio anterior (por los 2.163 millones de NH). Y también con la evolución del negocio en lo que va de año: “No hay ningún indicio que nos haga pensar que 2024 va a ser peor que 2023. A pesar de la incertidumbre geopolítica, las ansias por viajar se han visto acentuadas después de la covid en todos los mercados”, señala el ejecutivo, que habla de una vuelta a la normalidad de la industria tras la “clara recuperación en los últimos meses del mercado asiático”, el único que quedaba por retomar sus viajes, y “que ha cambiado sus prioridades: quiere viajar a toda costa y colgarlo en las redes sociales”.

Sin embargo, el directivo no quiere oír hablar de las previsiones que se están barajando en el sector de que España supere los 100 millones de visitantes extranjeros en 2024: “Deberíamos dejar de hablar de visitantes y hablar del dispendio que causan, de elevar su calidad. Seguir apostando por el número de turistas puede conllevar cierta sensación de agobio en algunos lugares y acarrear síntomas de turismofobia”, como se ha visto con las manifestaciones multitudinarias del pasado fin de semana en Canarias.

Las islas afortunadas son precisamente las que más alegrías van a dar a la compañía en el primer trimestre del año, que también es el mejor para los hoteles de América-Caribe, que van a arrojar muy buenos resultados, avanza Iván San Félix, analista de Renta 4. Igual que los de Vietnam, Tailandia e Indonesia, que han vivido su temporada alta este invierno ya con los turistas asiáticos de vuelta, explica Escarrer, que ve como en esta primavera los visitantes chinos y japoneses, que habían desaparecido de Europa, están volviendo.

El hecho de que los únicos viajeros que quedaban por retomar la normalidad después de la pandemia lo hayan hecho, unido a acontecimientos que actúan como grandes focos turísticos: los Juegos Olímpicos de París o la Eurocopa en Alemania, hace pensar al primer ejecutivo de Meliá que este va a ser un buen año para su negocio. Algo que también opinan los analistas bursátiles que siguen a la hotelera cotizada en el Ibex 35. Meliá “consigue defender el margen ebitda en un entorno de elevada presión inflacionista en costes (25% en 2023)”, señala un reciente informe de Bankinter, que destaca los niveles récord de beneficio operativo y beneficio neto del pasado ejercicio, y prevé que en 2024 las ganancias crecerán un 15% y el ebitda un 8%.

Para el analista de Renta 4, el punto mejorable de esta compañía, que considera bien gestionada y con planes de crecimiento, es su elevada deuda (el pasado ejercicio cerró con 2.613 millones tras un recorte de casi 60). “Sería bueno que la redujera”, señala San Félix. No es el único que lo cree. De hecho, la última operación de rotación de activos protagonizada por Meliá fue muy bien acogida por la Bolsa, donde la acción cotizaba a unos 6 euros hasta que anunció la venta del 38,2% de tres hoteles de lujo a una filial del Banco Santander por 300 millones de euros el pasado 20 de febrero. Desde entonces, los títulos superan los 7,40 euros. Tienen menos recorrido, aunque Bankinter recomienda comprarlos y pone el precio objetivo en 7,69 euros.

Con esta operación y la venta de otro porcentaje minoritario de dos hoteles en México y en República Dominicana por valor de unos 75 millones de dólares, así como “con la buena evolución de la caja, nos sentimos cómodos con que a muy corto plazo la deuda financiera neta esté por debajo de 2,5 veces ebitda, en niveles equivalentes o mejores a los de 2019, como nos comprometimos para este año”, explica Escarrer, para quien “la prioridad es fortalecer el balance”.

Fondo soberano

Iván San Félix habla de un impacto negativo en las cuentas de la hotelera: los 17 hoteles que vendió el año pasado al fondo soberano Abu Dhabi Investment Authority, ADIA, que pasan de estar en alquiler a ser gestionados, el modelo que Meliá está primando, y por tanto aportarán menos ingresos. Pero, para Escarrer, ADIA es un “socio excepcional y estratégico”. Tanto como para que ambas partes estén “analizando conjuntamente activos de terceros en España que necesitan reposicionamiento o están a la venta”. Se trata tanto de paquetes como el que en su día compraron a Meliá por 600 millones como de hoteles individuales, precisa el presidente, a quien llama la atención la cantidad de bancos que están deseosos de prestar dinero al fondo soberano y su rapidez para cerrar acuerdos. “Hay vocación por ambas partes de reforzar nuestra alianza”. Y es que la hotelera de origen familiar quiere “seguir sacando el mayor jugo posible” a los socios que tiene actualmente (Azora, Atom, Darius Capital, Morfeo…) en lugar de buscar nuevos.

La compañía pretende sumar al menos 25 hoteles a su cartera de 400 este año (de momento ha inaugurado 5) y va a experimentar crecimientos importantes a corto plazo en Arabia Saudí, Malta, Albania, España, México y República Dominicana, avanza el ejecutivo. El 90% de la expansión a medio plazo vendrá de Emiratos Árabes y Arabia Saudí, el sudeste asiático, el norte de África, la cuenca mediterránea y el Caribe, prosigue.

La semana pasada la cadena anunció la firma de dos nuevos hoteles en Tailandia, adonde Escarrer viajó para continuar por Arabia Saudí; con uno de ellos introducirá la marca de lujo Paradisus en el país y en Asia con un resort de nueva construcción. Esta enseña es una de las que impulsa su crecimiento en el segmento de lujo, que aglutinará la mitad de las inauguraciones en 2024. Y que es lo que, según el ejecutivo, les hace diferenciarse de la competencia, que ha crecido mucho en cuatro estrellas, pero no tanto en cinco. Algo que repite con la marca Zel, estrenada el año pasado junto con Rafa Nadal: “Está dando grandes frutos”.

Escarrer está contento por cómo se presenta el verano. En los dos últimos años las reservas solo se hacían 45 o 50 días antes del viaje y ahora se anticipan entre 15 y 20 días más de media. “Es un buen síntoma”, cree. La hotelera, que vende directamente el 46% de sus plazas, aguarda un buen 2024: “Esperamos que la ocupación, que en 2023 estuvo cuatro puntos por debajo de 2019, se recupere este año o esté por encima gracias al regreso del cliente asiático. Y que los precios, que han subido mucho, estén en línea con la inflación o ligeramente por encima”.

Mientras, Escarrer aguarda que el próximo 9 de mayo la junta de accionistas apruebe su subida de sueldo del 18%, que justifica porque lleva desde 2018 sin revisarse y durante la covid no percibió retribución variable y el salario fijo se bajó un 50% los seis primeros meses y un 25% el resto. Además, ahora se ha añadido el cargo de presidente en su tarjeta, argumenta.

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