martes, junio 18

El G7 anuncia avances en el uso de los activos rusos para ayudar a Ucrania | Economía

Una foto de archivo de la guerra en Ucrania.Iryna Rybakova (AP)

Los ministros de Economía del grupo del G7, reunidos en Stresa (norte de Italia) han anunciado este sábado que se han alcanzado progresos para el uso de los beneficios de los activos rusos congelados para poder ayudar a Ucrania y que están determinados a aumentar las sanciones al gigante euroasiático, según el documento final tras la cumbre.

“Estamos avanzando en nuestros debates sobre cuatro posibles vías para trasladar los beneficios extraordinarios derivados de los activos soberanos rusos inmovilizados en beneficio de Ucrania, de conformidad con el derecho internacional y nuestros respectivos sistemas jurídicos, con vistas a presentar opciones para proporcionar apoyo financiero adicional a Ucrania a nuestros líderes antes de la cumbre de Apulia en junio”, se lee en el documento final.

Los ministros de Economía de Francia, Reino Unido, Alemania, Canadá, Italia, Estados Unidos y Japón adelantaron también “que, de conformidad con los respectivos sistemas legales, los activos soberanos de Rusia permanecerán inmovilizados hasta que Rusia pague por el daño que ha causado a Ucrania”. Sin embargo, durante esta reunión, en la que participó el ministro de Finanzas de Ucrania, Serhiy Marchenko, no se llegó a un acuerdo sobre el posible maco jurídico o la cantidad que destinar y se aplazó cualquier decisión al G7 de jefes de Estado y de Gobierno.

El organismo ya congeló unos 300.000 millones de dólares en activos rusos —la mayoría de ellos están en Europa— poco después de que Moscú invadiera a su vecino en febrero de 2022.

Estados Unidos habría propuesto utilizar los beneficios de los activos rusos congelados a través de un préstamo. Sin embargo, como adelantó el ministro de Economía de Italia, Giancarlo Giorgetti, en la rueda de prensa posterior a la reunión del G7, aún hay aspectos “de tipo técnico y legal” que abordar para un pacto final.

El ente que reúne en su seno G7 de Economía aseguró que las sanciones financieras y económicas “ya están teniendo un impacto claro al restringir la capacidad de Rusia para financiar y apoyar su invasión ilegal de Ucrania” y reiteró el compromiso “a aplicar más sanciones financieras y económicas para reducir las fuentes de ingresos de Rusia y su capacidad para librar la guerra contra Ucrania, incluido seguir apuntando a los ingresos energéticos de Rusia y a sus futuras capacidades extractivas”.

El texto añade que, cuando corresponda, están “dispuestos a imponer sanciones a personas y entidades que ayuden a Rusia a adquirir materiales, tecnología y equipos avanzados para su base industrial militar”. En el documento también se “condena enérgicamente la creciente cooperación militar entre Corea del Norte y Rusia” y se hace un llamamiento a Irán” para que deje de ayudar al ejército ruso y su guerra contra Ucrania”, al tiempo que se expresa preocupación “por las transferencias a Rusia desde empresas de todo el mundo, incluidas aquellas de China, de materiales y componentes de doble uso para armas y equipos para la producción militar”.

Impuesto global a multinacionales

Por otra parte, los ministros de Economía del G7 no llegaron a ninguna conclusión sobre la aplicación del llamado impuesto global a las multinacionales y el ministro de Economía italiano, Giancarlo Giorgetti, que presidió la cumbre, explicó que “está en punto muerto”.

“Es innegable que existen diferentes puntos de vista sobre cómo abordar este asunto y las posibles represalias. Pero estamos casi en un punto muerto, aunque debemos alimentar la esperanza”, admitió Giorgetti en la rueda de prensa final de la reunión, que se celebró en la localidad septentrional italiana de Stresa, a orillas del Lago Mayor.

El ministro habló de las reservas de China y de la India y admitió que “se corre el riesgo de no cumplir el plazo de junio” de aplicar la propuesta impulsada por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) de un gravamen del 15 % respecto a los ingresos brutos de las corporaciones internacionales sobre la actividad que hacen en cada país.

En el documento final se menciona sólo una felicitación a “que un número cada vez mayor de países hayan aplicado o comenzado a aplicar la implementación del Segundo Pilar (del impuesto global) en su legislación nacional y apoyamos el trabajo en curso para garantizar una aplicación coherente”.

Preocupación por China

Además, los ministros de Economía del G7 expresaron su preocupación por la superproducción y “prácticas no de mercado” de China y consideraron la posibilidad de tomar medidas, según el documento final publicado tras la reunión.

“Si bien reafirmamos nuestro interés en una colaboración equilibrada y recíproca, expresamos nuestra preocupación por el uso por parte de China de políticas y prácticas no de mercado que socavan a nuestros trabajadores, industrias y resiliencia económica”, se lee en el documento firmado por las siete democracias más industrializadas.

Concluyen que “continuaran vigilando los posibles impactos negativos del exceso de capacidad y consideraran tomar medidas para garantizar la igualdad de condiciones, en línea con los principios de la Organización Mundial del Comercio (OMC)”.

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