sábado, mayo 18

Ibercaja prevé mejorar su solvencia en el próximo trienio y descarta su salida a Bolsa | Empresas

Víctor Iglesias, consejero delegado de Ibercaja, durante un evento del banco.PABLO MONGE

Ibercaja ha presentado este sábado su nuevo plan estratégico para el trienio 2024-2026, en el que prevé impulsar su nivel de solvencia y crecer en la base de clientes fidelizados. Eso sí, la entidad admite que la rentabilidad no se mantendrá en los niveles fijados el pasado ejercicio, de récord gracias al repunte de los ingresos tras las subidas de tipos de interés del Banco Central Europeo (BCE) y la contención de los costes. “Será más meritorio tener un 10% de ROTE [rentabilidad sobre capital tangible] en 2026 que el 11,6% de 2023″, ha enfatizado Víctor Iglesias, consejero delegado del grupo.

Entre los principales objetivos para este trienio, la entidad resalta el avance de la solvencia, con un capital CET1 fully loaded, el de máxima calidad, de entre el 13,5% y el 14%. Esto es, una mejora respecto al 12,7% con el que contaba a cierre del pasado ejercicio. En rentabilidad, prevé acabar 2026 con un ROTE por encima del 10% que le permita cubrir el coste de capital, aunque esto implica un retroceso respecto al 11,6% actual. Y situar la ratio de eficiencia por debajo del 54% (cuanto más baja, mejor), en un nivel de los más elevados del sector financiero español.

Por otra parte, en cuanto a la liquidez, espera culminar los años del plan con un LCR de más del 190% y con una tasa de activos improductivos inferior al 3,5%. “Pueden crecer algo los impagos tanto en familias como en empresas”, ha zanjado Iglesias durante la presentación del plan. Por el lado del coste del riesgo, la previsión es que quede por debajo del 0,35%, con un incremento de la morosidad tanto en familias como en empresas, aunque en niveles históricamente bajos (sin superar el 3,5%).

En la actividad comercial, el grupo se fija como reto incrementar en un 10% la base de clientes que denomina como comprometidos, aquellos más fidelizados y, por tanto, más rentables. Esto supone un aumento de 50.000 nuevos clientes particulares, 6.000 clientes de negocios y 2.000 clientes de pymes y grandes empresas. Un crecimiento que se centrará en Madrid y el arco mediterráneo. Y se potenciará el liderazgo comercial que ya tiene en Aragón, La Rioja, Guadalajara, Burgos y Badajoz.

“Va a ser un plan de impulso de crecimiento del negocio, con una clara apuesta por la captación e incremento de nuestra base de clientes comprometidos”, ha avanzado Iglesias. Eso sí, ha asegurado que se avecinan nubarrones que mermaran la rentabilidad del grupo. “En un momento de incremento de costes y de bajada de tipos de interés se estrechará nuestro margen de clientes”, ha reconocido el consejero delegado. A lo que ha añadido que este retroceso será generalizado en el sector: “La clave estará en cómo gestione cada uno los costes para que esa bajada sea lo menor posible”.

Cabe recordar que Ibercaja logró en 2023 el beneficio más alto de su historia: 304 millones de euros, un 67,4% más que las ganancias del ejercicio anterior. Para 2026, la previsión es que se mantenga en esa línea, alrededor de los 300 millones de beneficios. Es decir, no estima una mejora en los próximos años, aunque sí consolidar lo anotado en un año muy favorable.

“2023 fue un ejercicio excepcional porque hubo una abrupta subida de los tipos de interés que incrementó los ingresos de la cartera de préstamos variables. Además, conseguimos contener el coste de los depósitos. Eso permitía tener en su conjunto un margen de clientes excelente, de entorno a tres puntos. Un margen que no es tan fácilmente sostenible”, ha explicado el consejero delegado. A lo que ha añadido. “¿Podemos prever los próximos tres años igual? Este 2024 tal vez, pero los dos siguientes seguro que no”.

En el mejor momento

El presidente de Ibercaja, Francisco Serrano, ha subrayado por su parte que el banco está en el mejor momento de su historia, “al menos en el mejor momento de su historia reciente”. Y que el plan estratégico presentado es exigente y ambicioso. Ha marcado como clave que la rentabilidad, aunque menor a la del pasado año, será sostenible en el tiempo en el doble dígito, lo que le permitirá cubrir el coste de capital a la vez que se refuerzan los fondos propios del grupo.

Además, Serrano ha destacado que estos números se conseguirán en un entorno que no ayuda, ni por la parte de política monetaria, donde se prevén bajadas de tipos de interés en el Viejo Continente, ni por la de los costes, ante la presión de los salarios (Ibercaja pertenece a CECA, que ha pactado con los sindicatos un incremento salarial del 11% en tres años en un momento el que prevé además incrementar su plantilla) y el esperado aumento de los impagos, así como por la inestabilidad reinante.

Sobre esta inestabilidad, Serrano se ha referido igualmente a la incertidumbre política del país. “La sucesión de procesos electorales genera inestabilidad, no es un buen caldo de cultivo para invertir. Frente a la polarización, creemos que se debe apostar por una centralidad, no como espacio político, pero sí como espacio de convivencia en el que se entiendan todas las partes”, ha dicho el presidente en unos días en los que está pendiente de conocerse la decisión del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ante las dudas que ha reconocido que tiene sobre seguir al frente del Ejecutivo o no.

Sin salida a Bolsa a la vista

Sobre la posible salida a Bolsa del banco, la cúpula lo ha descartado. Al menos en el corto plazo. “No está contemplada la salida a Bolsa dentro del plan estratégico. La Fundación Bancaria Ibercaja ya ha terminado de constituir el fondo de reserva, con aproximadamente unos 320 millones de euros, fruto de los dividendos del negocio de la entidad”, ha afirmado Serrano.

Además, el plan estratégico, según la información remitida a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) este mismo sábado, recoge una reducción del pay out (porcentaje de los beneficios que se destina a retribuir a los accionistas) del 60% al 40%. “Seguimos las recomendaciones de los supervisores, dada la incertidumbre geopolítica actual”, ha zanjado el presidente del grupo.

Para llevar a cabo este plan, el banco destina 45 millones de euros en el presupuesto estratégico para 2024, lo que elevará a 110 millones la inversión total en el ejercicio. “Más de la mitad se destinará a proyectos de transformación digital”, ha enfatizado Iglesias. A lo que ha añadido que es la continuación a un plan anterior en el que se mejoró la solvencia, se redujeron los gastos y el coste del riesgo. “Somos un banco solvente, rentable y moderno”, ha zanjado el consejero delegado.

Sigue toda la información de Cinco Días en Facebook, X y Linkedin, o en nuestra newsletter Agenda de Cinco Días

Newsletters

Inscríbete para recibir la información económica exclusiva y las noticias financieras más relevantes para ti

¡Apúntate!

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *