martes, junio 18

La última batalla europea de Rudy, Llull y Sergio Rodríguez, tres ‘viejitos’ eternos | Baloncesto | Deportes

Euroliga – final – jornada 1

Real Madrid

Panathinaikos

Panathinaikos

El Madrid frente a la historia. Otra vez. El conjunto blanco persigue esta noche (20.00, Movistar) ante el Panathinaikos su 12ª Copa de Europa de baloncesto, enlazar dos títulos seguidos por primera vez en 56 años, desde 1968, y romper la maldición que impide coronarse al campeón de la fase regular de la Euroliga. Para abrir de nuevo la enciclopedia, ningún club colecciona a tres leyendas como Rudy Fernández, Sergio Llull y Sergio Rodríguez, la trinidad del Madrid, los tres viejitos que hoy vivirán su última noche europea juntos con la camiseta blanca. Rudy se retirará a los 39 años al acabar esta temporada, lleno el cuerpo de golpes después de una carrera al límite del físico y de la pasión, y Llull (36) y el Chacho (37) acaban contrato y su futuro está en el aire. Más cerca de continuar otra temporada el escolta balear, más lejos de seguir de corto el base canario. En Berlín se despide hoy de Europa una parte del escudo, el último baile juntos después de tantas batallas. Tres laureles de la Euroliga visten a cada uno de ellos.

“Estoy como si fuera la primera final. He vivido muchísimas y ahora quiero competir y disfrutar porque esto se acaba”, resume Rudy Fernández, el mayor de la trilogía. En Berlín levantó al cielo el Eurobasket de 2022 investido como el gran capitán de una selección muy renovada y que sorprendió al mundo entero. Hoy el alero saborea los últimos sorbos de una trayectoria titánica que quiere cerrar con otra Euroliga y con el hito de convertirse en París en el único baloncestista de la historia que disputa seis Juegos Olímpicos. “Me alegraría en especial por Rudy si ganamos la segunda seguida”, comentó ayer Chus Mateo. “Haré todo lo posible para que Rudy tenga este título”, se conjuraba el gigante Tavares. Lejos de aquel jugador explosivo que machacó el aro ante Howard en la final de Pekín 2008, Rudy se ha reciclado en un compendio de inteligencia. Este curso solo sumó cuatro puntos en canastas de dos en toda la fase regular de la Euroliga (ninguna titularidad), protegiéndose de los choques y desfilando por el perímetro: 20 triples.

Llull fue el héroe de Kaunas, el autor de la canasta que fundió al Olympiacos a falta de 3,2 segundos, sus únicos dos puntos de la noche. “La he visto un montón de veces. Es algo con lo que todo niño sueña. Me la volvería a jugar. Ya me conocéis, en esos momentos no me voy a esconder”, asevera el escolta, “el mejor jugador del mundo en el último segundo”, según Tavares. Como Rudy, ha jugado con la calculadora (dos veces titular en 28 partidos de la liguilla europea) para llegar fino a este final de curso. Por el camino colecciona un récord tras otro, como el de superar a Navarro como el máximo triplista de la Euroliga, ya con 630 bingos, y el de ser el máximo anotador de la Final Four este siglo: 207 puntos. Solo Kyle Hines (425) le supera en encuentros en el torneo (405). “Estoy bien. Seguiré si el Real Madrid quiere”, avisa sobre sus intenciones.

La magia sigue brotando de las manos del Chacho Rodríguez. Ya el curso pasado fue decisivo para remontar en cuartos ante el Partizán con 18 puntos en el quinto partido (con cinco rebotes de Rudy y dos triples terminales de Llull) y hoy es el líder en asistencias en esta fase final del campeonato desde el año 2000 (70 por las 67 de Llull). “Es una maravilla ver al Chacho con su cuerpecillo, cómo va sacando pases. Nunca ha tenido un gran físico, pero da clases magistrales de cómo ve el juego, cómo lee el partido. Es una gozada. Le hemos cuidado y está cómodo”, comenta Chus Mateo.

“¡Me encantan los viejitos!”, escribió el curso pasado el exmadridista Andrés Nocioni tras la gesta del Madrid ante el equipo de Belgrado. “Las reglas de la vieja escuela”, le respondió Llull en las redes sociales. “Hay que disfrutar de estos líderes”, pide Campazzo.

Chus Mateo se rinde a los tres maestros: “Solo tengo palabras buenas para ellos por cómo transmiten en el vestuario las ganas de ganar, cómo aprietan a sus compañeros cuando hace falta y cómo tienen una palabra de ánimo cuando lo necesitan, y cómo son capaces de entrenarse pese a las mil batallas que llevan en sus piernas. Los tres se han adaptado a un calendario de 90 partidos transformando sus cuerpos. Han modificado su juego cuando han cambiado sus características físicas. Es para quitarse el sombrero. Chapeau”.

Horarios y TV. Partido por el tercer puesto: Olympiacos-Fenerbahçe (17.00, Movistar). Final: Real Madrid-Panathinaikos (20.00, Movistar).

Puedes seguir a EL PAÍS Deportes en Facebook y X, o apuntarte aquí para recibir nuestra newsletter semanal.

Suscríbete para seguir leyendo

Lee sin límites

_